jueves, 25 de octubre de 2012

violencia hacia adultos mayores



Es un problema importante en la actualidad la no-resolución aún de las definiciones exactas sobre el concepto y límites del abuso y abandono en las personas mayores, de la verdadera prevalencia e incidencia del problema y del grado del mismo. El resolver todo esto es uno de los principales objetivos que ocupan a todo profesional gerontológico, ya que las dificultades, o lo más común, la ausencia de diagnóstico, da lugar sistemáticamente a la falta de medidas que palien o resuelvan el problema.
Lo principal es que exista un consenso en la definición entre los profesionales que tratan con los ancianos y que no se dé, como en la actualidad, la coexistencia de diferentes significados atribuidos a este tema. Así, mientras que el aparato policial y judicial entiende por MALOS TRATOS
  “ las infracciones previstas en el código penal”. Los profesionales de los servicios socio-sanitarios tienen una visión más amplia También los responsables de los servicios de ayuda y cuidados en el domicilio, los directores de las residencias y centros de larga estancia tienen otra concepción especialmente dirigida a preservar los derechos de los residentes.
“La ausencia de consenso en la definición del fenómeno hace imposible poner en práctica medidas válidas y fiables sobre un plan psicométrico en referencia a los malos tratos y a la negligencia “ (Stone)
Respecto a este problema de diagnóstico todos los investigadores se basan en tres elementos para aproximarse más o menos a este concepto:
·  Definiciones connotativas: Tienden a precisar el sentido completo de los malos tratos en el domicilio de los ancianos. Así como las consecuencias de estos hechos en la víctima.
·  Definiciones estructurales: Nombran las diferentes formas y criterios utilizados para evaluar los malos tratos. Los sentimientos múltiples que provocan. La principal utilización es la de motivar una comunicación eficaz entre los diversos grupos de profesionales y de defensa
·  Definiciones descriptivas: Citan simplemente el ejemplo de los malos tratos. Esta tiene la ventaja de poder constituir encuestas para la investigación del tema. También elaboran listas sobre el comportamiento de la persona abusiva.
Sí la mayor parte de las definiciones encierran la idea del maltrato al anciano como:
“Una conducta destructiva contra una persona mayor, que ocurre en el contexto de una relación que denota confianza y reviste suficiente intensidad para producir efectos nocivos de carácter físico, psicológico, social y/o financiero, que provocan innecesario sufrimiento, lesión, dolor pérdida y/o disminución de los derechos humanos y disminución de la calidad de vida para la persona mayor “
Independientemente de la gran confusión que rodea a las definiciones y a los términos, existe cierto acuerdo sobre los tipos de abandono y maltrato a los ancianos. Así, el Consejo de Europa ha adoptado una definición, la cual encierra todas las informaciones de carácter general y que han podido ser verificadas por distintas organizaciones y profesionales, llegando a definir EL MALTRATO EN LOS ANCIANOS como:
“Todo acto u omisión cometida contra una persona mayor, en el cuadro de la vida familiar o institucional y que atente contra su
Vida, la seguridad económica, la integridad física, su libertad o comprometa gravemente el desarrollo de su personalidad”
Junto a esta definición existe una clasificación internacional de los malos tratos que puede recibir este sector de la población en los diferentes ámbitos de su vida social.
TIPOS DE MALTRATO.
MALTRATO ECONÓMICO
La persona mayor no sólo es miembro de la familia, sino también de la Sociedad, es decir, un ciudadano con una historia productiva, creador de riqueza social y, por lo tanto, con plenos derechos para exigir que la Sociedad, a través del Estado, le devuelva parte de su contribución social en forma de pensiones y jubilaciones suficientes, viviendas adecuadas y servicios sociales que le garanticen una vida digna, autónoma y libre.
Por una mera cuestión cronológica los ancianos son a veces desapoderados de la administración de sus bienes, por sus parientes más jóvenes, instaurando una tutela que ninguna norma prevé. Están impedidos de solicitar y/o ser avales de un crédito, basados en normas escritas o no, en establecimientos bancarios. Se los exime de votar, incitando una apatía política que conlleva a no considerar el peso electoral de ese sector y, por lo tanto, considerarlo la variable de ajuste en la economía nacional.
Respecto del usufructo vitalicio, usufructuar significa que alguien disfrute de algo sin implicar una pérdida o despojo para el anciano. Señalamos la gravedad que puede llegar a significar la venta o el disponer por parte de miembros de la familia de la vivienda u otros bienes del Anciano, sin consultarlo. Esta situación de decidir por él y no con él, produce un deterioro grave en su Calidad de Vida, e incuestionablemente se convierte en abuso y maltrato, ya que se trata de un comportamiento intencional.
Por ultimo una de las manifestaciones más crueles del maltrato económico son los haberes jubilatorios tan escasos, que impiden a los Mayores llevar una vida independiente y digna.
VIOLENCIA ESTRUCTURAL:
En la configuración arquitectónica de la mayoría de las casas donde viven Mayores, no se tiene previsto la adaptación, ni la seguridad que posibilite la autonomía de vida.
Asimismo ante el creciente desplazamiento poblacional de las áreas rurales a las altamente urbanizadas, es imprescindible adaptar las ciudades para que sus ancianos puedan acceder sin impedimentos donde necesiten concurrir.
Los planificadores urbanos y los decididores políticos no pueden dejar de tener en cuenta que un porcentaje elevado de habitantes son Adultos Mayores; sin embargo los semáforos no están regulados tomando en cuenta esta problemática, y a diario, podemos observar el pánico de nuestros viejos cuando deben cruzar alguna avenida. Otro grave problema son los medios de transporte colectivo, que no sólo presentan la dificultad del ascenso y descenso, sino los agravios de que son objeto por estas dificultades, y al igual que en edificios, mercados, consultorios médicos, clínicas, oficinas que estando ubicadas en pisos superiores y no posean ascensores, constituyen verdaderas barreras arquitectónicas que dificultan su movilidad, también puertas giratorias, desniveles, etc. incluyendo el hacinamiento en la vivienda familiar o institucional.
No tomar conciencia de estas realidades, implica generar situaciones que devienen, al limitar su campo social, en otra forma de maltrato.
MALTRATO FÍSICO
Si bien las escasas estadísticas no reflejan la realidad en su totalidad, se manifiesta en forma de golpes y todo tipo de maltrato corporal. Estas situaciones se incrementan cuando las víctimas son:
* Personas obesas;
* Que permanecen mucho tiempo en cama, (incluye falta de habilidad para asearlo).
* Dementizadas;
* Enfermedades crónicas incapacitantes de origen físico o mental,
* Hipoacúsicas o con algún otro tipo de discapacidad,
* Incontinentes.
Generando a veces en el cuidador, abuso y maltrato.
Otras formas son:
* Situaciones de abandono,
* Desnutrición,
* Descuido de la salud, que se puede expresar como submedicación o sobremedicación, malas condiciones de habitabilidad, medio ambiente de riesgo, cuyos indicadores son, falta de luz, ventilación defectuosa, inexistencia de servicios higiénicos sanitarios, calefacción, confinándolo en lugares sanitariamente inadmisibles.
* Familias en las cuales a través de las distintas generaciones, la violencia corporal es aceptada como práctica cultural que no se cuestiona y tal vez fue considerada siempre como la forma normal de las interacciones personales y de la resolución de conflictos.
MALTRATO PSICOLÓGICO

Cuando los Mayores se convierten en dependientes económicos, físicos y emocionales de sus hijos, muchas veces se invierten los roles, él tener que dejar el rol de adulto independiente para ocupar el rol de adulto dependiente, los coloca en una situación de riesgo. Si se trata de una familia con características violentas, el Anciano es víctima de las mismas conductas autoritarias y humillantes que reciben los niños. Por otro lado, como todo ser considerado "débil", puede convertirse en el "chivo expiatorio" de todas las tensiones y conflictos de la familia. A veces la violencia es el medio de comunicación para "controlar" y "manejar" a la persona anciana. El no escuchar o prestar poca atención a la necesidad de comunicarse por parte del Adulto Mayor, lleva a una disminución de la interacción social.
Se manifiesta también en forma de insultos, agravios que de una u otra manera, subestiman al anciano. Pero cualquiera sea la causa del maltrato psicológico, sabemos que puede generar en él problemas tan serios como depresión y aislamiento, llegando en algunos casos extremos hasta el suicidio.
ABUSO SEXUAL
Si como venimos exponiendo, "ponerle voz al silencio", con relación a la violencia y el maltrato en sus diversas manifestaciones, resulta aun costoso para una sociedad que muchas veces se comporta como sí "aquí no-pasa nada", es de imaginar cuanto más difícil se torna cuando se debe abordar la problemática de abuso sexual, porque aun hoy en día todo lo relacionado con sexualidad y genitalidad sigue teñido por tabúes y prejuicios.
Las ancianas, por lo general no denuncian este tipo de maltrato por tratarse de personas de edad ellas mismas tienen internalizados muchos prejuicios que arrastran desde su niñez y se puede ejemplificar así:
Mito: Sólo las jóvenes atractivas y provocativas son violadas.
Realidad: Todas las mujeres pueden ser víctimas de un asalto sexual.
La Sociedad exigen que se adecuen sus conductas al "rol" o "imagen social" que se tiene de los Mayores, sin importar lo que las personas quieren ser, y así sufren los "tabúes sociales" más que la carga de los años. Incluimos la desvalorización de la persona abusada como sujeto de derecho a ejercer su sexualidad.
El mito del "viejo verde" o el de la inexistencia de todo apetito sexual, contrasta con la realidad que habla de "una actividad y un interés sexual tan propios de la vejez como de cualquier otra etapa de la vida"
Este tipo de violencia se agrava significativamente para aquellos casos en que los Mayores están institucionalizados. Prejuiciosamente se impide el ejercicio adecuado de la sexualidad por carencia de espacios privados y falta de intimidad, prohibiciones para salir en pareja, enamorarse, mantener relaciones, volver a casarse, etc.
Es imprescindible que la sociedad y la familia tengan una actitud franca, abierta, de aceptación de la sexualidad como un elemento importante en la vida del ser humano, que pueda contribuir al bienestar, a la dicha, a la felicidad de los ancianos, al desarrollo positivo de la personalidad, una actitud libre de prejuicios y tabúes, libre de censura y reservas.
VIOLACIÓN DE DERECHOS:
Todos los adultos tienen derechos inalienables protegidos por las leyes de sus respectivos países. Estos derechos incluyen la libertad a no ser sometido a trabajos duros, la libertad de reunión, de prensa, de religión, el derecho a un adecuado tratamiento médico, el derecho a no ser declarado incompetente sin un proceso legal justo, el derecho al voto, el derecho a ser tratado con cortesía, dignidad y respeto. La violación de estos derechos puede incluir no permitir la visita de amigos, leer el correo personal, asistir a la iglesia, coaccionarle para que emita el voto en un determinado sentido contrario a la ideología del anciano, etc...
La mayoría de los casos de abandono y abuso en los ancianos incluye alguna violación de sus derechos.
VIOLENCIA MEDICAMENTOSA:
También podemos considerar como maltrato la inadecuada medicación en un sentido u otro, a través de la administración de neurolépticos u otros medicamentos con el fin de conseguir que la persona mayor esté siempre tranquila. Este tipo de maltrato se suele dar mas en las instituciones, aunque también se puede observar dentro del propio domicilio familiar.
Descripción: Violencia en ancianos
En el otro sentido podemos considerar como maltrato la no-administración de medicamentos correctamente recetada por cualquier facultativo y que conscientemente no se le es administrada a la persona anciana.
NEGLIGENCIA:
Por último, otra forma de violencia que sistemáticamente se le proporciona a los ancianos es, la negligencia en un sentido activo o pasivo.
Entre la negligencia activa como violencia hacia la persona mayor, podemos considerar la privación voluntaria de libertad. Al anciano se le fuerza para que se quede en la cama o sentado en una silla. También podemos considerar como maltrato el privar a la persona mayor de comida, bebida o higiene.
En cuanto a la negligencia pasiva, es uno de los maltratos más comunes que sufren las personas mayores, en estos casos nos estamos refiriendo al olvido, es decir cuando al anciano no se le tiene en cuenta para nada, se le confina en él ultimo rincón del hábitat familiar o institucional y se olvida llamarle para comer, aseo, hablar, relacionarse, etc...
Hecha esta aproximación sobre la definición de maltrato en la persona mayor, así, como las diferentes formas que este puede adoptar, nos toca ahora abordar donde y en que lugar se producen los malos tratos.
3. MALTRATO INSTITUCIONAL.
3.1. MALTRATO RESIDENCIAL.
Hoy por hoy, las residencias son consideradas ventajosas y la gente mayor suele ser forzada a ingresar en las instituciones demasiado pronto, por cuyo motivo se siente abandonada, estafada y, a menudo, maltratada, sin que nadie se halla molestado en preguntarles que es lo que ellos quieren, lo cual constituye una violación de sus derechos. Muchos son victimas de chantaje moral para obtener su consentimiento.
Por otro lado hay falta de investigación sistematizada sobre los malos tratos que se producen en las instituciones. Lau y Kosberg (1979) apuntan que un 9'6% de los ancianos institucionalizados sufren alguna clase de abuso. Entre estos la mayoría sufren graves daños físicos y mentales, y a muchos se les priva de sus derechos.
Entre las formas más frecuentes de maltrato destacamos la agresión verbal, seguida de la negación por parte de las residencias de unos niveles básicos de intimidad a sus usuarios. Un 70% de estas instituciones pretenden que los ancianos hagan uso de sus orinales dentro de sus dormitorios ante sus compañeros de cuarto. Una alta proporción de hogares asistenciales no permiten que sus pacientes puedan cerrar sus habitaciones ni desde el interior ni desde el exterior (73%).
Las actitudes negativas hacia los ancianos pueden resultar mas patentes en los servicios asistenciales de larga estancia. Kayser-Jones a agrupado las denuncias mas frecuentes sobre abusos del personal de las instituciones en cuatro categorías:
·  Infantilización: Tratar al paciente como si fuera un niño irresponsable en el que no se puede confiar.
·  Despersonalización: Proporcionar servicios de acuerdo con unos criterios generales que desatienden las necesidades particulares del paciente.
·  Deshumanización: Ya no solo ignorar al anciano, sino despojarlo de su intimidad y de su capacidad para asumir responsabilidades en su propia vida.
·  Descripción: Violencia en ancianos
Victimización: Ataques a la integridad física y moral de los ancianos mediante amenazas, intimidación y agresiones verbales; Robo, chantaje o castigos corporales.
3.2. MALTRATO EN EL SISTEMA SANITARIO
Durante el proceso individual e inevitable de envejecer, se van produciendo una serie de modificaciones morfológicas y funcionales que unidas a un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas e invalidantes, hacen que, a pesar de la gran capacidad de adaptación de las personas que se encuentran en este grupo de edad, en ocasiones las limitaciones en su autocuidado serán tan importantes que pasen de una situación de independencia a una de dependencia de familiares, servicios sociales y o sanitarios.
Todo lo expuesto no lleva a pensar en la vejez como una etapa de desarrollo humano donde los factores de riesgo de padecer maltrato aumenta al mismo tiempo que la edad.
Entre las teorías mas conocidas que intentan explicar los mecanismos que desatan el maltrato a los ancianos se encuentran:
Las que enfatizan su vulnerabilidad y dependencia de otros para conseguir su bienestar.
Las que le dan gran importancia a las actitudes sociales negativas hacia este grupo de edad.
Las adscriben el fenómeno a la dinámica familiar (niño maltratado que maltrata a sus padres).
Las que están centradas en las características del maltratante (problemas psicopatológicos, abusador, negligente, incapaz de establecer relaciones afectivas con los ancianos).
Por último el resentimiento y frustración hacia los ancianos dependientes largo tiempo, que producen una gran tensión en el proveedor de cuidados.
Cada una de ellas, o la asociación de varias, son generadoras de la mayoría de los abusos a los ancianos.
Los ámbitos donde estos mecanismos destacan pueden ser de los más variado, el seno familiar, comunidades de vecinos, transporte, oficinas de la administración, empresas de distintos productos que emplean agresivas técnicas de venta, residencias privadas o publicas, servicios sociales o sanitarios.
El estudio de maltrato al anciano en los servicios de salud, desde la profesión de enfermera, es el paso previo a actuar como garantía de los derechos de los ancianos a nuestro cuidado, ante la familia, compañeros o los responsables de la propia institución.
Llevamos algunos años escuchando hablar de la necesaria reorientación de los servicios sanitarios, no podemos seguir manteniendo solamente servicios tecnológicos excesivamente caros, dedicados básicamente al diagnostico y tratamiento de las enfermedades.
La centralización de la asistencia en hospitales de vanguardia para patología aguda, carece de sentido cuando una parte importante de una población lo que requiere cuidados enfocados a la prevención de secuelas y rehabilitación de la enfermedades crónicas que padecen.
El problema evidentemente no se soluciona manteniendo la situación actual en los grandes hospitales y derivando los pacientes crónicos en su mayoría ancianos a los hospitales concertados de tercera categoría, donde los cuidados que se ofertan son muchas veces por una u otra razón de baja calidad.
También es necesario tener en cuenta, que en estructuras centradas en él diagnostico y la curación, ante la cronificación de la enfermedad o la muerte, las respuesta puede ser la frustración, y esta suele acabar de una forma u otra en maltrato.
Si a todos, independientemente de nuestra edad, nos afecta un prolongado tratamiento o el ingreso en una institución sanitaria, por el cambio de hábitos, alimentación, entorno hostil, la falta de información, y, sobretodo la eliminación del contacto afectivo, que crea una alto grado de ansiedad, la situación se agrava cuando el paciente es un anciano.
A la ansiedad podemos añadir el miedo, el aislamiento que frecuentemente sufren ancianos hospitalizados, y la desorientación, problema que puede conducirlos a situaciones de demencia transitoria de mayor o menor duración, pero que siempre lleva unido un gran sufrimiento.
RECOMENDACIONES
Los médicos que atienden a ancianos deben:
Identificar al anciano que pueda haber sufrido maltrato y o abandono.
Proporcionar una evaluación y tratamiento medico por los daños producidos por el abuso y o abandono.
Permanecer objetivo y no emitir su opinión.
Intentar establecer o mantener una relación terapéutica con la familia (por lo general, él medico es el único profesional que mantiene un contacto duradero con el paciente y la familia).
Informar toda sospecha de casos de maltrato y o abusos de ancianos, conforme la legislación local.
Utilizar un equipo multidisciplinario de tratantes de las profesiones médicas, servicios sociales, salud mental, y legal, cada vez que sea posible.
Estimular la generación y utilización de recursos comunitarios de apoyo que entregue servicios domiciliarios, reposo y disminución del estrés a las familias de alto riesgo.
Descripción: Violencia en ancianos
·  MALTRATO DENTRO DE LA FAMILIA
Los ancianos presentan patologías múltiples como problemas motores, psíquicos y de orientación. Debido a esto, necesitan ayuda en sus actividades diarias, circunstancia que puede llevar a un estado de dependencia. Esta situación puede hacer que sus familias los consideren como una carga y limiten la atención y servicios a un mínimo. Es contra estos antecedentes que se debe considera el tema del maltrato de ancianos.
El maltrato de ancianos se puede manifestar de diversas maneras, como físico, psicológico, financiero y/o material, maltrato médico o autoabandono. Las diferencias en la definición de maltrato de ancianos presentan dificultades al comparar las causas y naturaleza del problema. Se han propuesto algunas hipótesis preliminares sobre la etiología del maltrato de ancianos, incluidas: la dependencia de otros para prestar servicios, falta de lazos familiares estrechos, violencia familiar, falta de recursos económicos, psicopatología de la persona que maltrata, falta de apoyo comunitario y factores institucionales, como bajas remuneraciones y malas condiciones de trabajo que contribuyen a actitudes pesimistas de las personas a cargo, lo que trae como resultado el abandono de los ancianos.
Muchas veces los ancianos, por vergüenza o para proteger a otros, encubren la situación de la que son objeto. Se produce un sentimiento contradictorio en el anciano, de afecto, rechazo y dependencia emocional ante quien ejerce violencia hacia él.
La observación sensible, la escucha atenta y la actitud receptiva son algunos de los recursos con que contamos para identificar a un anciano maltratado.
Tanto la violencia social (necesidades básicas insatisfechas) como la violencia familiar, con sus dificultades y costos (pues los ancianos deben denunciar a sus propios hijos o familiares de los cuales en general dependen afectiva y/o económicamente) son aspectos que tenemos que tener en claro al abordar esta problemática especifica.
La violencia familiar es un proceso cíclico y se desarrolla en tres fases:
1º) FASE:
Denominada de `'ACUMULACIÓN DE TENSIONES", provoca la sumatoria de incidentes que van incrementándose en intensidad y hostilidad. Predominan las agresiones verbales acompañadas o no por golpes menores.
La violencia se desata por causas distintas a los motivos intrascendentes que la provocan; no tienen que ver con la actitud de la víctima.
Una vez iniciado el proceso es difícil que se detenga.
2º) FASE:
Denominada "'EPISODIO AGUDO' circunstancia en la se genera una situación que varía en grado de gravedad desde la destrucción de objetos, golpes, abuso sexual hasta el eventual homicidio o suicidio.
Las circunstancias son de gran nivel de inestabilidad, impredictibilidad, destructibidad y de corta duración.
En esta fase a veces se pide ayuda y/o abandona el hogar; a veces opta por recluirse aun más porque sus lesiones son visibles.
3º) FASE:
Denominada "LUNA DE MIEL" en la que se produce el arrepentimiento, a veces inmediato junto con la promesa de que nunca más volverá a ocurrir. La actitud de la persona maltratada suele ser sentirse culpable de haber provocado la situación, dudar de las situaciones tomadas, volver al hogar y/o abandonar los tratamientos psicológicos.
Cabe advertir que ciertos mitos sociales muy arraigados en la sociedad son perjudiciales, sobre todo los referentes a considerar a la violencia familiar como asociada a clases sociales bajas, alcoholismo o drogadicción, falta de trabajo o como algo innato al ser humano, debido a que de ésta manera se plantea una situación rígida e irreversible, y que no es tal.
Ya que si bien puede ser factores coadyuvantes, no significa que la generen.
El fenómeno de maltrato de ancianos es cada vez más reconocido por establecimientos médicos y organismos sociales, porque es un grave problema social, con raíces que son culturales y psicológicas, no importa el nivel económico o educativo de quien lo ejerce o lo padece. El maltrato vulnera los derechos fundamentales de las personas, por eso es un problema de todos, y es la sociedad en su conjunto, quien puede y debe cumplir un papel importante en todo esto.
PRINCIPIOS GENERALES DE LOS ANCIANOS
·  Los ancianos deben tener los mismos derechos a atención, bienestar y respeto que los demás seres humanos.
·  La Asociación Médica Mundial reconoce que es responsabilidad del médico proteger los intereses físicos y síquicos de los ancianos.
·  El médico debe velar, si es consultado por el anciano directamente, el hogar o la familia, por que el anciano reciba la mejor atención posible.
·  El médico que constate o sospeche de maltrato, en el sentido de esta declaración debe discutir la situación con los encargados, sea la familia o el hogar. Si se confirma que existe el maltrato o se considera una muerte sospechosa, el médico debe informar a las autoridades correspondientes.
·  Para garantizar la protección del anciano en cualquier ambiente, no debe haber restricciones a su derecho de elegir libremente el médico. Las asociaciones médicas nacionales deben luchar para que dicha libre elección sea respetada en el sistema médico-social.

6 comentarios:

  1. Esta violencia me parece una falta de respeto muy grande a los adultos mayores, pues ellos deberian de vivir en un lugar parifico y donde sean atendidos de buena manera, no es un lugar donde sean maltratados y descuidados, la sociedad deberia de tomas mas enserio este problema y hacer algo al respecto.

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    1. tienes razon, deberiamos de respetarlos mas que maltratarlos

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  2. meparese bien tu informasion es algo muy feo es falta derespeto eso solo lo hace la gente que no tiene escrupulos y sentimientos

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  3. eso es eprimente ver a una persona aulta golpenao a un anciano

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    1. deberas que si te pone a pensar que si existe gente que maltrata a los adultos mayores

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